En mi graduación universitaria, mi abuela se inclinó hacia mí y me preguntó con toda naturalidad
“Entonces… ¿qué has hecho con tu fondo fiduciario de 3.000.000 de dólares?”. Me reí, pensando que era una broma. “¿Qué fondo fiduciario?”. Fue entonces cuando todo quedó en silencio. Mis…









